Nicaragua divide a América Latina, democracia sí o no

Nicaragua divide a América Latina, democracia sí o no. La controvertida cuarta reelección, no reconocida por la mayoría de la comunidad internacional de Ortega en Nicaragua,  divide a América Latina por el valor democracia.

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En el poder desde 2007 luego de gobernar el país de 1979 a 1990, el presidente saliente Daniel Ortega fue reelegido el 7 de noviembre de 2021 con el 75% de los votos, por un cuarto período presidencial consecutivo.

Un resultado faraónico ampliamente rechazado por la comunidad internacional y la mayoría de los estados latinoamericanos. En vísperas de su toma de posesión, el apoyo al presidente nicaragüense fue discreto.

Y por una buena razón, todos los posibles oponentes de Daniel Ortega han estado encarcelados desde junio, unos meses antes de las elecciones presidenciales. Entre ellos, los siete candidatos que probablemente representen una amenaza para el presidente saliente.

En concreto, Cristiana Chamorro, favorita de la oposición en las urnas

Al frente del país, el clan Ortega lleva reinando el miedo desde los disturbios de 2018, reprimidos en la sangre y que dejaron más de 300 muertos. En total, 150 opositores siguen tras las rejas, calificados por Daniel Ortega de «criminales» y «golpistas» a sueldo de Washington.

Burócrata

Héroe de la revolución sandinista de las décadas de 1960 y 1970, el exguerrillero es hoy acusado por sus opositores de actuar de la misma manera que el dictador Anastasio Somoza a quien ayudó a derrocar en 1979.

La Plaza de la Revolución, ubicada en el corazón de la capital, Managua, donde se realizará la ceremonia de toma de posesión del presidente el lunes 10 de enero, sin duda seguirá siendo escasa.

Hasta el momento, pocas delegaciones han confirmado su participación. Entre los países del continente americano, solo asistieron representantes de Cuba, Venezuela, Belice, Honduras, Bolivia, México y Argentina.

Derechos humanos

Chile y Costa Rica fueron los primeros países latinoamericanos en rechazar los resultados electorales. El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, declaró de inmediato: «Debido a la falta de condiciones y garantías democráticas, no reconocemos las elecciones en Nicaragua. Hacemos un llamado al gobierno para que libere y restituya los derechos de los presos políticos, así como ‘a la comunidad para promover el diálogo para restaurar la democracia en Nicaragua».

Costa Rica, país vecino de Nicaragua, ha recibido a más de 100.000 nicaragüenses que han huido del país desde la represión de las protestas de la primavera de 2018 que exigían la dimisión de Daniel Ortega. Y no es probable que el sangrado termine con este nuevo período de cinco años.

Los nicaragüenses deben decidir vivir bajo el dominio del clan Ortega por otros cinco años o salir del país. Porque, a pesar de las sanciones internacionales que le apuntan, permanece en el poder sin vacilar y cuenta con el apoyo incondicional de Rusia, Venezuela y Cuba.

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