Carlos Mesa podría volver a la presidencia de Bolivia. Diecisiete años después de convertirse en presidente de Bolivia durante una grave crisis política, Carlos Mesa ahora puede regresar al trabajo.

Carlos Mesa presidencia

Por Brendan O’Boyle

En 2003, Bolivia estaba en crisis. Una sangrienta represión contra semanas de protestas había obligado al presidente Gonzalo “Goni” Sánchez de Lozada a huir del país.

En su lugar intervino el vicepresidente Carlos Mesa Gisbert, un relativamente recién llegado a la política que, sin embargo, obtuvo un apoyo temprano por sus promesas de liderar un gobierno de transición para el país dividido.

Pero menos de 20 meses después, Mesa había renunciado, su presidencia de corta duración sirvió como una transición a los 14 años de gobierno del principal oponente de su gobierno, Evo Morales.

Hoy, Bolivia está nuevamente en problemas, esta vez sacudida por la controvertida caída del poder de Morales, una devastadora pandemia, instituciones desacreditadas y una crisis económica severa.

Es en este contexto que Mesa se postula para presidente, buscando una segunda oportunidad para intentar llevar al país a días más brillantes.

Si las elecciones del 18 de octubre transcurren sin problemas, Mesa, ahora de 67 años, tiene una buena oportunidad de regresar al palacio presidencial en La Paz.

La retirada de la presidenta interina Jeanine Áñez de la contienda aumentó la probabilidad de que Mesa haga una segunda vuelta contra el exministro de Economía de Morales, Luis Arce.

Es un enfrentamiento que las encuestas sugieren que Mesa, quien terminó segundo en la disputada votación del año pasado, ganaría.

Pero hay muchas preguntas sobre dónde intentaría llevar Mesa a Bolivia, y cómo uniría a un país fragmentado geográfica, racial, económica y políticamente.

Dadas las formas en que tanto él como el país han cambiado desde que dejó el cargo, la presidencia de Mesa podría verse bastante diferente a como era hace 15 años.

Para empezar, los expertos dicen que la política de Mesa ha cambiado, en parte gracias a transformaciones más amplias en la sociedad boliviana.

Mesa, socialdemócrata

“Se ha movido hacia la izquierda”, dijo Diego von Vacano, un politólogo boliviano de la Universidad Texas A&M. “Eso se debe principalmente a que Morales cambió todo el espectro de la política boliviana hacia la izquierda”.

Pero los últimos años de Morales en el cargo dañaron la reputación de su partido Movimiento hacia el Socialismo (MAS) entre los sectores en los que había llegado a depender, creando una apertura para Mesa, quien ha cortejado a líderes indígenas y ambientalistas desilusionados con las políticas ambientales del MAS.

La alianza electoral de Mesa también está por delante de otras coaliciones cuando se trata de presentar candidatas en las elecciones de octubre.

“Mesa está tratando de mantener una gran carpa donde haya representación dentro de su alianza”, dijo Devin Beaulieu, antropólogo y experto en temas indígenas radicado en Sucre .

“Mesa es el único candidato que ha manifestado su voluntad de abrir un debate nacional sobre el matrimonio homosexual, el aborto y la legalización de la marihuana”, agregó.

Lo que se obtiene es un candidato que se ve diferente de la política de derecha con la que se asoció como vicepresidente de Sánchez de Lozada, un empresario criado en Estados Unidos conocido por privatizar empresas estatales como presidente.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here