Recurso agua, pese a ser un bien público su acceso es parte del mercado voraz

Recurso agua, pese a ser un bien público su acceso es parte del mercado voraz. Explotación del bien más valioso ¿Cómo? ¿Los países quieren préstamos del Banco Mundial o del FMI? Entonces tienen que privatizar su agua.

Recurso agua

El agua dulce es un bien común mundial para la preservación y el uso sostenible que la comunidad internacional debe cuidar. Hasta ahora ha estado en manos de unos pocos que simplemente han “robado” el bien preciado.

Hoy sucede que si un país requiere préstamos del Banco Mundial, una de las condiciones es la privatización del agua. Estas son estructuras que uno esperaría solo de la mafia.

Ya en 2003, los llamados expertos recomendaron que los organismos del sector público garantizaran las inversiones de las compañías de agua.

El agua es vida

Eslovenia ha hecho bien, porque es el primer país europeo que ha incluido el derecho al agua en su Constitución: “Los recursos hídricos son un bien público que es administrado por el estado”. Para Bolivia es un tema ya conocido. Hay que remitirse a la “guerra del agua”. Y tiene experiencia acerca que una de las condiciones para nuevos préstamos del Banco Mundial era la privatización del agua.

El agua promete convertirse en lo que era el petróleo para el siglo XX en el siglo XXI. Como el petróleo tiene un “precio” y solo unos pocos determinan el precio y tienen petróleo, hay guerras por el petróleo. Aquellos que no tienen la preciosa materia prima dejan que países como Venezuela se desangran. Puede hacer eso manteniendo bajo el “precio” del petróleo.

Para que Arabia Saudita participe, el país recibe apoyo financiero o con armamento. Por ejemplo, China firmó una carta de intención y acuerdos de inversión por valor de 65 mil millones de dólares en Beijing en marzo de 2017 por el rey saudí Salman bin Abdulaziz. También debería celebrarse un acuerdo de libre comercio entre la UE y Arabia Saudita.

En otras palabras, quien declara que los recursos naturales son una mercancía persigue intereses económicos. Nada más. Y quien los posee tiene el poder. Durante décadas, los mismos grupos de presión han estado haciendo campaña por una inversión gigantesca en la extracción de agua. Nestlé puede llenar de agua un desierto.

El mayor éxito es la presentación de Pure Life en 1999. Nestlé ya vende medio billón de litros al año en 15 países en Asia y América Latina. Pure Life es una invención del entonces jefe de Nestlé, Peter Brabeck-Letmathe.

Es exactamente el jefe de Nestlé quien dijo una vez que el agua no debe ser un bien público, sino que también necesita un valor de mercado como cualquier otro alimento.

Otros ya le habían dicho al jefe de Nestlé que el agua debería tener un valor de mercado, no como cualquier otro alimento, sino como el petróleo. Las instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el FMI también tenían un interés especial, como ya se mencionó en el ejemplo de Bolivia y su guerra del agua.

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