Fernando Méndez Rivero, el ingeniero boliviano que demanda a la FIFA

Fernando Méndez Rivero, el ingeniero boliviano que demanda a la FIFA. Su historia se remonta a 2004. A la derrota de su equipo de corazón, Oriente Petrolero, contra  Blooming. Una falta inexistente en los últimos minutos selló la derrota.

Fernando Méndez Rivero

Fernando Mendez Rivero es un ingeniero boliviano de 63 años. Y está contando en la prensa sudamericana cómo imaginó y concibió el principio del VAR en 2004 y lo propuso a la FIFA.

Excepto que, según él, la Federación Internacional de Fútbol nunca respondió a su llamado. Y peor aún: ni siquiera antes de explotar masivamente el VAR, años más tarde.

Ahora Méndez Rivero está pidiendo una suma colosal y cuenta con el apoyo de la presidencia boliviana. Estima una demanda contra la FIFA por 100 millones de dólares.

“Es 100% plagio”, aseguró Fernando Mendez Rivero, quien no oculta su enojo y su angustia frente a la FIFA. Acusa a la Federación Internacional de haber copiado su idea del video arbitraje, el famoso VAR (asistencia de video para el arbitraje) que crece cada vez más.

Su historia se remonta a 2004 y a la derrota de su equipo de corazón, el Oriente Petrolero, contra los rivales de Blooming, en una falta inexistente en los últimos minutos. “Me fui a casa enojado, me senté en mi computadora y comencé a diseñar este proyecto en el que trabajé durante siete u ocho meses”, dice.

“Mi idea era poner seis cámaras en el campo, suficientes para cubrir todo: una cámara detrás de la portería, una a cada lado y la misma en la otra mitad del campo. También un micrófono. Todo un sistema que permitiera revisar las imágenes cuando sea necesario “, explica el ingeniero.

Lo que está en juego es inmenso. Fernando Mendez Rivero evalúa su idea básica. En comparación con el uso que se hace del VAR en todo el mundo, la cantidad de la suma que reclama asciende a 100 millones de dólares.

“Creo que es un buen valor para un trabajo tan bueno, pero no voy a guardar todo para mí. Mi objetivo es dar la mitad a los pobres, a los servicios sociales y obras evangélicas”, promete el ingeniero.

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